Una atención que deja mucho que desear en medio de las urgencias
Los testimonios de los clientes en la Farmacia Ahumada ubicada en Nataniel Cox 620 revelan una serie de frustraciones relacionadas con la atención al cliente. Varias quejas apuntan a actitudes poco profesionales, largas esperas y horarios que parecen no cumplirse en la práctica. Por ejemplo, un cliente especifica que fue atendido el 23 de diciembre de 2025 a las 12:20 pm por un personal que, además, se encontraba “comadrando”, en medio de clientes con bebés y en un día de alta demanda. La sensación que queda es que en esa instancia, la atención se vio claramente afectada por una falta de respeto hacia los pacientes y usuarios.
Otros relatos mencionan esperas que superan los 20 minutos para ser atendido, en un ambiente donde la actitud de la funcionaria fue calificada como “muy mala” y teatrales las caras de disgusto al ofrecer el servicio. La percepción general desde estos testimonios es que en esta farmacia no se prioriza la calidad en la atención, sino el desinterés y la lentitud en la tramitación de los pedidos.
Problemas en la gestión de horarios y servicios
Varios clientes han denunciado un problema sistemático en la gestión de los horarios de atención. Aunque la publicidad indica que la tienda cierra a las 21:00 hrs, en la práctica dejan de atender antes, a veces a las 21:40 o incluso antes, sin aviso previo y sin justificar la diferencia. Esto genera pérdida de tiempo y desaliento en quienes necesitan urgentemente un medicamento o algún producto de salud.
Un caso destacado refiere que la encargada se negó a vender un medicamento minutos antes del cierre, alegando que la tienda ya estaba cerrada, a pesar de que en la cartelera se especifica lo contrario. La sensación es que hay una deficiente coordinación interna y una falta de interés por respetar los horarios, lo cual perjudica severamente a los usuarios y podría incluso poner en riesgo a quienes requieren atención de emergencia.
La percepción del trato y la actitud del personal
La calidad del servicio no solo se mide por la rapidez, sino también por la actitud del personal de atención. En muchas opiniones, los clientes describen a ciertos empleados, especialmente una señoras, con expresiones de actitud “muy mala” y caras “realmente desagradables”. Algunos mencionan que parecen regalarlas productos y que su tono y expresión no transmiten cortesía ni interés en solucionar las necesidades de los clientes.
Este tipo de experiencias generan un rechazo inmediato hacia la farmacia, incluso llegando a declarar que prefieren no volver. La falta de empatía, respeto y cortesía por parte del personal parece ser un patrón en esta sucursal, lo que afecta gravemente su reputación en la comunidad.
La falta de coherencia y respeto hacia los clientes latinos
Uno de los comentarios más enérgicos señala una evidente frustración por la forma en que la farmacia trata a los clientes que no hablan español con fluidez, en un contexto donde hay una alta presencia de población latina en la zona. Desde su perspectiva, los precios son elevados y la atención, en vez de ser de calidad, se caracteriza por la falta de interés y respeto’s. La queja reforza la necesidad de un trato igualitario, un trato digno y precios accesibles para todos los habitantes del barrio.
Se hace un llamado a la dirección para que tome medidas urgentes y mejore no solo la atención, sino también la gestión de horarios y las condiciones del personal. La experiencia en esta sucursal revela que aún queda mucho camino por recorrer para que sea considerada una farmacia confiable en Santiago.